Milenario de Mendixur

Este año 2025 se cumplen  mil años de que nuestro pueblo apareciera por vez primera en la documentación que conocemos. El documento en cuestión, denominado “Reja de San Millán” o “Ferro de Álava”, consiste en la relación de pueblos, de lo que entonces se conocía como Álava, que realizaban tributos al monasterio de San Millán de la Cogolla, en forma de rejas de arado o, en caso de no disponer de ellas, con andoscos, que son corderos de dos años.

Dicha relación figura en el cartulario conocido como “Becerro Galicano de San Millán de la Cogolla”, que fue elaborado a partir del año 1195. Contiene copias de unos 750 documentos escritos entre los años 759 y 1194, además de otros 20 añadidos en el siglo XIII.

El monasterio de San Millán de la Cogolla inició su historia como comunidad eremítica a principios del siglo VII. Su impulsor había sido el ermitaño Aemilianus, llamado Millán, natural de Berceo, fallecido el año 574. Hacia el año 925 se construyó un monasterio, que fue consagrado en 954 por el rey de Pamplona García Sánchez I. Este monasterio fue incendiado en 1002 por Almanzor. Fue restaurado y ampliado en 1030 por su hijo Sancho III, llamado “el Mayor”, con motivo de la canonización de San Millán. Este monasterio, conocido como San Millán de Yuso, se encuentra en la ladera del monte, posteriormente, en 1053, el rey García III ordenó la construcción de un monasterio mucho más grande en el llano, llamado San Millán de Suso. Tanto Rioja como Álava formaban parte entonces del Reino de Pamplona.

Los monasterios, en aquel tiempo, no eran simplemente lugares de oración, sino que en ellos además se realizaba un trabajo intelectual, no sólo de elaboración y copia de escritos de todo tipo, religiosos, filosóficos, históricos, sino también de custodia de documentación. Los reyes cristianos, no sólo los de Pamplona, vieron que era positivo para sus reinos el mantenimiento y sustento de los monasterios.

El “Ferro de Álava” describe lo que en aquella época se consideraba como Álava. Comprobamos que el núcleo de esta Álava altomedieval es la Llanada, Laua en lengua vasca, llamada en las crónicas andalusíes al-Laua.

Esta  primitiva Álava, además de la Llanada, comprendería las estribaciones del Gorbea, actuales municipios de Zigotia, Zuia, Urkabustaiz y Kuartango, así como el valle de Lakozmonte, al sur de la sierra de Arkamu. Seguiría luego el trazado de la calzada Iter XXXIV, paralelo al curso del Zadorra, con aldeas hoy pertenecientes a los municipios de Lapuebla de Arganzón, Treviño. Ribera Alta y Ribera Baja, hasta Miranda, la Deobriga vascorromana. Hacia el este pertenecía a la antigua Álava el territorio del actual municipio de Arraia-Maestu, pero ya lindaba con Berrotza. Más al sur, se situa el valle del alto Ega, entonces dentro de Deierri, actual Tierra Estella.

Ésta era la Álava nuclear, corazón del condado navarro de Álava, documentado ya en el año 866, que en el siglo XI llegaba por el norte hasta el mar y por el sur hasta la línea entre los pasos de Pancorbo, Cellorigo, donde el año 882 el conde de Álava Bela Xemeniz venció a las tropas de al-Mundir, emir de Córdoba, y Bilibio. Por el oeste el condado de Álava limitaba con los condados de Lantarón y de Castilla.

Mendixur aparece en el “Ferro de Álava” como Mendissur, con la misma pronunciación de “s” suave, dentro de la cendea de Camboa, el valle del Zadorra, entre Maturana y Landa, hoy inundado por el embalse de Ullibarri-Gamboa, tributando una reja al monasterio de San Millán, lo que indicaría una vecindad de  unas diez casas, alrededor de medio centenar de habitantes.